
No sé qué me está pasando, pero lloro todo el tiempo. Por cualquier idiotez. No puedo evitarlo. El colmo fue cuando lo hice al ver la más cheesy de las películas en un autobús. Era una con Sandra Bullock. Argh. Era horrible, toda cristiana. Lloro mientras camino, corro, en el metro. Cuando vi la foto de un niño en Kenia aterrado al abrir la puerta de su casa y ver a un poli. Y bueno, todo esto me parece raro porque no soy una lloricona y no estoy devastada por alguna razón. Pero bueno, lo dejo aquí. Me interesa recordar este periodo.Veo claramente mis lagrimitas correr en el concierto de Dylan. Ja.
Quisiera llamar por teléfono a un doctor de algún seguro médico para que me diga: "Es hormonal". Y asi, quedar satisfecha.






































